Δύο ποιήματα του Μάρκος Άνα

Αφιέρωμα στο Μάρκος Άνα

Ο Marcos Ana (ψευδώνυμο του Fernando Macarro Castillo) γεννήθηκε στη Σαλαμάνκα το 1920 και πέθανε στη Μαδρίτη στις 24 Νοεμβρίου του 2916. Ήταν ποιητής και πολιτικός κρατούμενος κατά τη διάρκεια της δικτατορίας του Φράνκο. Μπήκε στη φυλακή το 1939, όταν ήταν 19 χρονών και βγήκε 23 χρόνια μετά, το 1961, σε ηλικία 42 ετών.

Ο Marcos Ana είναι ένας από τους σύγχρονους στρατευμένους ποιητές που τόσο με τη ζωή του όσο και με το έργο ενέπνευσε πολλούς καλλιτέχνες. Ανάμεσα σε αυτούς και τον ιδρυτή του ροκ συγκροτήματος Extremoduro. Ο Pedro Almodóvar έχει τα δικαιώματα για μια ταινία βασισμένη στη ζωή του.

Ένα μικρό αφιέρωμα στον ποιητή στο

http://hoyfirma.archivo.lagallaciencia.com/2016/11/hoy-firma-natasa-lambrou-un-pequeno-y.html

 

 

Electra en el teatro español contemporáneo

Ponencia (resumen), Universidad de Murcia, 1er Congreso de Estudios Teatrales, 3.11.2016

La figura de Electra en el teatro español contemporáneo: Galdós, Pemán, Villora

El objetivo principal de esta investigación consiste en establecer una analogía en la figura de Electra a través de las antiguas obras de los griegos (Esquilo, Sófocles y Eurípides) y algunas de las modernas obras españolas. A nuestro modo de ver, la figura de Agamenón ha sido tratada y estudiada meticulosamente, mientras que la de Electra no ha tenido la misma suerte. Así que nuestro aporte es intentar reconstruir la figura de Electra en el teatro español contemporáneo. En Coéforas (Esquilo) Electra desempeña un papel secundario mientras que en la versión de Sófocles Electra yace en el centro del interés con sus sentimientos férreos y en la obra de Eurípides Electra no sólo prepara la venganza, sino toma parte activo en la muerte. La dramaturgia española del siglo XX y principios del XXI nos dejó, entre otras, tres obras que tratan dicho tema: Electra (1901) de Benito Pérez Galdós (drama que resultó anticlerical aunque esa no era la intención de su creador), Electra (1949) de José María Pemán (versión libre y moderna, según nos informa el autor) y Electra en Oma (2004) de Pedro Víllora (inspirada en el Bosque de Oma, según Víllora). Intentaremos averiguar la distinta perspectiva con la que los autores españoles presentan la figura de Electra. Todas las obras, griegas y españolas, tienen algo en común: la política. Este marcado sentido político es el resultado de la coyuntura político-histórica de cada momento. A través de esta coyuntura pretendemos comparar la Electra galdosiana, una huérfana que vive en un convento con la pemaniana, una Electra moderna y con la de Víllora, una mujer totalmente alejada de la figura clásica. La metodología que intentaremos emplear es la transtextualidad, puesto que nos interesaría examinar si las obras modernas dialogan con las antiguas o si se trata, simplemente, de casos de reescritura.

 

 

 

 

 

 

Romanticismo latinoamericano

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Política, sociedad y Romanticismo

El Romanticismo entra en América Latina desde los principios del siglo XIX, pero alcanza su pleno desarrollo entre 1840 y 1890. Dicha corriente encuentra un terreno fértil a causa de los sucesos políticos de la epoca.

Aunque todas las corrientes literarias están estrechamente vinculadas a los acontecimientos históricos y a la sociedad de la respectiva época, el Romanticismo hispanoamericano es el caso aún más representativo. Tras las luchas por la Independencia, los países buscan un modo de autodefinirse; hay un período de dictaduras (Argentina, Paraguay), intervenciones norteamericanas, conflictos “intercontinentales” y esfuerzos de independencia por parte de los países aún no independientes (Cuba). Las fronteras entre los países recién nacidos aparecen nebulosas y la búsqueda de una identidad propia resulta indispensable.

Los rasgos más característicos del Romanticismo hispanoamericano se pueden entender sólo a través del contexto político. El aire rebelde- liberal, la oposición a la tiranía y la actitud nacionalista ponen el germen para una literatura combativa de temática política y para una literatura particular (gauchesca-revalorización del gaucho como figura representativa, indianista- tema principal el indio).

Argentina es el foco romántico de América Latina con los “Proscritos”, grupo opuesto a la dictadura de Rosas (1835-1852). El rasgo principal de la literatura de ese grupo es lo patriótico y lo patriotero. Rosas es conocido por sus campañas de exterminio de los indígenas. Esteban Echeverría (1805-1851) con “El matadero”, (1871) es la figura más destacada de los “Proscritos”. En su cuento-símbolo de la agitación política narra con un realismo nigérrimo el ataque a un joven unitario (quizá personificación del mismo). En “… el caso es reducir al hombre…el gobierno” observamos la indignación del autor hacia la fuerza eclesiástica y estatal. “Quizá llegue el día en que sea prohibido respirar aire libre…” nos informa el escritor en su intento (lleno de ironía costumbrista) de denunciar la situación despótica del país. La lucha política se ve en “¡Mueran los salvajes unitarios!” y “¡Viva Matasiete!”. Además, observamos los bajos instintos y la animalización de las mujeres: “dos africanas llevaban arrastrando las entrañas de un animal; allá una mulata…”[1]. El cuento es un cuadro de costumbres en el sentido de que toda la narración nos da las características de la sociedad de la época. Por lo que se refiere al lenguaje podemos afirmar que tiene un fuerte color popular-local: “¡A la bruja! ¡A la bruja!” (repetición), “Hi de p….” (grosería)[2].

Otra gran obra argentina es El gaucho Martín Fierro (1872) de José Hernández (1834-1886). Cabe mencionar que susodicho poema fue escrito en el momento en que los gauchos iban desapareciéndose y por eso Hernández utiliza el pasado: “El gaucho más infeliz / tenía tropilla de un pelo; /no le faltaba un consuelo…”[3]. Fierro es el gaucho anárquico que quiere “vivir tan libre / como el pájaro del cielo”. La denuncia social se ve en “tuve en mi pago en un tiempo….me echaron a la frontera” donde el gaucho habla del pasado y lo que tenía y ahora no tiene[4]. El lenguaje tiene también un color diferente con el uso de las palabras gauchescas (“güen”, “güérfano”).

Clorinda Matto de Turner (1852-1909), aunque está a caballo entre el Romanticismo y el Realismo, podemos mencionarla a causa de sus “tradiciones” y leyendas indianistas que tienen una pincelada claramente romántica. En “Malccoy” nos narra la historia de un indio que se enamora de una mujer; dentro de su narración aprendemos muchas cosas sobre las tradiciones y las costumbres de los indígenas (v. gr. la celebración de malccoy). El lenguaje también tiene muchos indianismos (“aíllo”,”ñusta”,”llicllas”) que a veces dificultan la lectura[5].

No obstante, el Romanticismo existe en otros países como lo atestigua María (1867), la novela nacional de Colombia escrita por Jorge Isaacs (1837-1895). María es una novela sentimental que trata el amor del judío Efraín con su prima María, también judía. Según Sommer, podemos hablar de un “incesto a nivel de clase” o de un “mestizaje corruptivo”[6]. Sin embargo, lo que impresiona, y hace que la novela destaque de las europeas, es la “naturaleza, divina ensoñadora” como escena del amor de los dos jóvenes. Frases como “No eran las ramas de los rosales, a los que las linfas del arroyo quitaban leves pétalos…” y “parejas de palomas emprendían viaje a los campos vecinos” son dos de los muchos ejemplos que nos dan la singularidad de la naturaleza latinoamericana[7].

Concluyendo, el Romanticismo en América Latina cobra matices singulares a causa de las circunstancias político-sociales de la época. Así que tenemos un Romanticismo lleno de tradiciones, zozobras sociopolíticas y una literatura única y original a causa de la gauchesca (que forja la identidad argentina), los cuentos indianistas y la naturaleza latinoamericana.

 

[1] http://catedraltomada.pitt.edu/ojs/index.php/catedraltomada/article/view/8/30

[2] Chang-Rodríguez, 2013: 133-137.

[3] Hernández, 2009: 14.

[4] Ibídem, 15.

[5] Chang-Rodríguez, 2013:194-201.

[6] Sosnowski, 1996: 129, 130.

[7] http://www.tldigitales.com/system/files/ebooks-gratis/MARIA%20DE%20JORGE%20ISAAC.pdf

 

Bibliografía

Bellini, G., (1997). Nueva historia de la literatura hispanoamericana, Castalia, Madrid.

Crida, C., (2002). Λογοτεχνία Λατινικής Αμερικής Ι, ΕΑΠ, Πάτρα.

Crida, C., et. al., (2002). Πολιτισμός της Λατινικής Αμερικής, ΕΑΠ, Πάτρα.

Chang-Rodríguez, R. y otros (2013). Voces de Hispanoamerica Antología literaria, Heinle Cengage Learning, U.S.A.

Fox, A., (2011). Latinoamérica Presente y pasado, Pearson, U.S.A.

 Hernández, J., (2009). Martín Fierro, Buenos Aires, RTM.

Sosnowski, S., (1996). Lectura crítica de la literatura americana, tomo II, Ayacucho, Venezuela.

Otras fuentes

 Isaacs, J., María, 18-3-2015,

http://www.tldigitales.com/system/files/ebooks-gratis/MARIA%20DE%20JORGE%20ISAAC.pdf

 

 

 

 

 

 

Ένα ποίημα του Abelardo Linares

Ο Αμπελάρδο Λινάρες (Σεβίλλη, 1952) ξεκίνησε πουλώντας βιβλία στη Μαδρίτη. Το 1974 ίδρυσε έναν από τους μεγαλύτερους, πλέον, εκδοτικούς οίκους, το Renacimiento, με ειδίκευση στην ποίηση. Ο Αμπελάρδο γράφει και ο ίδιος ποίηση. Το ποίημα που ακολουθεί είναι ανέκδοτο και παρουσιάζεται για πρώτη φορά σε δική μου μετάφραση στα ελληνικά και απαγγελία από το μεγάλο ποιητή και μεταφραστή Χοσέ Μαρία Άλβαρεθ. Ο Αμπελάρδο Λινάρες το 1991 βραβεύτηκε με το Premio de la Crítica για το έργο του Espejos του 1991. Το βραβείο το απονέμει κάθε χρόνο ο Σύνδεσμος κριτικών της λογοτεχνίας.

Ένα βράδυ, στις αρχές Νοέμβρη, στη Villa Gracia, με την παρέα καλών φίλων ζητήσαμε από το Δάσκαλο Χοσέ Μαρία να μας διαβάσει ένα ποίημα. Όλοι βέβαια περιμέναμε να διαβάσει κάτι δικό του. Εκείνος όμως μας διάβασε ένα του Αμπελάρδο. Φαίνεται τελικά ότι όλοι οι μεγάλοι δημιουργοί αναγνωρίζουν έναν άλλον εξίσου μεγάλο…

Είναι ένα ποίημα που μιλά για το πέρασμα του χρόνου, για το φόβο μπροστά στο άγνωστο, για το σώμα που γερνά και για τις αισθήσεις που προδίδουν τον άνθρωπο… Οι επαναλήψεις λέξεων και η χρήση σκληρών συμφώνων σε συνδυασμό με τα απαλά φωνήματα  προκαλούν μια αίσθηση μελαγχολίας αλλά και αβεβαιότητας. Η βαθιά φωνή του Χοσέ Μαρία και οι παύσεις όλο νόημα προσδίδουν μία ατμοσφαιρικότητα μοναδική.

Ακολουθεί ο σύνδεσμος από το ισπανικό περιοδικό La Galla Ciencia με την απαγγελία του Χοσέ Μαρία Άλβαρεθ και τη μετάφρασή μου

http://www.lagallaciencia.com/2016/11/un-poema-de-abelardo-linares.html

Civilización y barbarie

El binomio “civilización/barbarie” en la literatura de las nuevas repúblicas hispanoamericanas decimonónicas

Durante el siglo XIX la dicotomía entre “civilización y barbarie” desempeña un papel primordial en toda América Latina, pero, sobre todo, en la literatura de la Argentina decimonónica, puesto que el país tiene más influencias europeas.

Dos de los textos más conocidos que abren la discusión son: el ya mencionado “El matadero” y Facundo o civilización y barbarie (1845) de Domingo Faustino Sarmiento (1811-1888). “La barbarie indígena” y “la civilización europea”[1] son los temas tratados en toda la biografía novelada de Sarmiento. Según el escritor, el problema de Argentina es la gran diferencia que hay entre la ciudad, portadora de la civilización y del progreso, y el campo con sus indios, sus gauchos y su atraso, o sea, con su barbarie[2].

Según Rodríguez, “La barbarie es la anarquía, bajo la dictadura de tiranos regionales, personalidades histéricas y manipuladores de masa.”[3]; las palabras de Rodríguez encuentran su plena explicación en: “Facundo, provinciano, bárbaro…Rosas, corazón helado,…con toda la inteligencia de un Maquiavelo. Tirano sin rival hoy en la tierra…”. Rodríguez sigue diciendo que el escritor “denuncia al gaucho, representante de la anarquía, y renuncia a convertirlo en un mito de la identidad argentina”[4], porque “el gaucho es malo”, “es un misántropo particular”, “divorciado con la sociedad, proscrito por las leyes”, es un”salvaje blanco” que “roba caballos”[5].

Por otro lado, la presencia de Francia (civilización) y su consecuencia positiva la vemos en: “La Francia, tan justamente erguida por su suficiencia en las ciencias históricas,…”[6]. Sarmiento parece tener gran admiración hacia Francia y encuentra algo positivo en todo lo que viene de este país. “El terror de 1793 era un efecto, no un instrumento. Robepierre no guillotinaba … pero habremos salvado la República.”:

durante el período del terror jacobino había en Francia más de 1300 ejecuciones que, según Sarmiento, son justificables, porque así se salvó la República[7].

Huelga mencionar la otra obra que desempeña un papel primordial en la dicotomía estudiada. Desde la ubicación de “El matadero” en las afueras de la ciudad, podemos percibir la dicotomía “civilización y barbarie”, porque la frontera supone el límite entre la “civilización” de la ciudad y la “barbarie” del campo. Asimismo, el tirano Rosas con sus acciones contra la modernidad y Europa nos da la “barbarie”[8]. Cabe mencionar la postura “racista”, según unos estudiosos de Echeverría; en “El matadero” no hay mujeres blancas, las únicas mujeres que podemos ver son las mulatas que como “harpías” tratan de robar la carne de las gaviotas para poder sobrevivir[9]. Eso, a mi modo de ver, tiene que ver con el intento total del escritor de crear una atmósfera realista-naturalista.

No obstante, la diferencia racial la contemplamos también en El gaucho Martín Fierro: “A los blancos hizo Dios, / A los mulatos San Pedro/ A los negros hizo el diablo…”[10]. El gaucho anárquico en el capítulo seis decide hacerse gaucho matrero “Yo he sido manso primero, / Y seré gaucho matrero”[11]. A través de la narración observamos un Estado “liberal y civilizador” que no tiene honor y sólo se interesa por el progreso material[12].  En este punto cabe hacer presente que el estado apenas mencionado es el del presidente Domingo Faustino Sarmiento. La paradoja es que Sarmiento (en su obra) denuncia a Rosas y Hernández denuncia a Sarmiento cuya filosofía era “no ahorrar sangre de gauchos”.

El período literario y cronológico cierra con el Ariel (1900) de José Enrique Rodó (1871-1917). La obra de Rodó marca el gran cambio en la dicotomía, ahora la civilización es América Latina y la barbarie es el materialismo estadounidense. La obra supone la revolución literaria de la época. El fruto de esa obra lo podemos ver en

la Revolución mexicana de 1910 y en un sinfín de acontecimientos históricos y artísticos[13].

Sintetizando, la dicotomía “civilización y barbarie” en el siglo XIX significa la lucha entre la civilización europea y la barbarie americana. Los educados de la época creen que todo lo europeo significa avance, mientras que todo lo americano representa la ignorancia y el atraso.

 

[1] http://www.hacer.org/pdf/Facundo.pdf

[2] http://www.elhistoriador.com.ar/articulos/organizacion_nacional/sarmiento_civilizacion_y_barbarie.php

Civilización y barbarie: paisajes en ‘Facundo’ de Domingo F. Sarmiento

[3] Crida, et. al., 2002: 160, 161.

[4] Ibídem.

[5] http://www.hacer.org/pdf/Facundo.pdf

[6] Ibídem.

[7] Ibídem.

[8] http://catedraltomada.pitt.edu/ojs/index.php/catedraltomada/article/view/8/30

[9]Ibídem.

[10] Hernández, 2009: 56.

[11] Ibídem, 53.

[12] Crida, et. al., 2002: 161.

[13] Ibídem: 162, 163.

 

Bibliografía

Crida, C., et. al., (2002). Πολιτισμός της Λατινικής Αμερικής, ΕΑΠ, Πάτρα.

Chang-Rodríguez, R. y otros (2013). Voces de Hispanoamerica Antología literaria, Heinle Cengage Learning, U.S.A.

 

Fox, A., (2011). Latinoamérica Presente y pasado, Pearson, U.S.A.

 

Hernández, J., (2009). Martín Fierro, Buenos Aires, RTM.

 

 

Otras fuentes

 

 

Faustino Sarmiento, D., Facundo, 19-3-2015,

http://www.hacer.org/pdf/Facundo.pdf

 

Sarmiento entre su civilización y su barbarie, 19-3-2015,

http://www.elhistoriador.com.ar/articulos/organizacion_nacional/sarmiento_civilizacion_y_barbarie.php

 

Civilización y barbarie: paisajes en ‘Facundo’ de Domingo F. Sarmiento, 19-3-2015,

http://revistamito.com/civilizacion-y-barbarie-paisajes-en-facundo-de-domingo-f-sarmiento/

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Arte mestizo en América Latina

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Virgen del Apocalipsis, José de Ibarra

 

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Catedral de Santo Domingo, primera catedral en América Latina

El arte mestizo en la época colonial

Cuando los españoles llegan a América encuentran un sinfín de culturas indígenas que son heterogéneas. Hay la cultura maya, la azteca, la inca y muchas más. Algunas de estas culturas están en su auge, mientras que otras están en el declive. Los españoles, por otro lado, también tienen una cultura que deriva de la combinación de culturas como la clásica, la musulmana y la cristiana. Además, en el momento de la llegada y más tarde, durante la colonización, las cosas se hacen aún más complicadas: el Renacimiento convive con el Barroco, el rococó con el arte gótico y un montón de influencias europeas que se relacionan entre sí. Todas estas influencias crean un mosaico cultural que hacia el final del siglo XV se completa con la llegada de los esclavos de África que traen consigo su propio bagaje cultural.

Más específicamente, la arquitectura de la época colonial tiene una diversidad de estilos. De España llegan el estilo plateresco, el churrigueresco, el rococó y se funcionan con los elementos indígenas generando así una arquitectura única en estilo y hermosura. En México y en Santo Domingo tenemos muchos ejemplos representativos de la época. La arquitectura de tipo religioso es la más común porque la Iglesia es la patrocinadora de la época. En la Catedral de Santo Domingo (1523) conviven el plateresco y el gótico isabelino. Su interior destaca por las bóvedas de crucería claramente góticas y las dos puertas también de estilo gótico. En contraste, el trono del arzobispo y la tercera puerta son de estilo plateresco. El barroco en unos casos es requetecargado y en otros más austero. Los retablos, altares y fachadas están decorados por los indígenas que ven en estos la oportunidad de expresar sus propias ideas. Según Roberto Segre, se trata de una arquitectura dual (culta y popular) que tiene sus raíces en la época colonial pero llega hasta hoy en día. El clima y el ambiente desempeñan un papel primordial en la decoración (elementos vegetales) y en la tipología (logias, balcones abiertos o no). La arquitectura militar cobra también gran importancia con sus fortificaciones construidas con el fin de defenderse de los piratas. Aunque la arquitectura civil no es tan importante en la época colonial, tenemos unos ciertos ejemplos como los palacios de los virreyes.

En la escultura también destacan los temas religiosos que exaltan la fe católica y ayudan a la evangelización de los nativos. Los artistas, en la mayoría de los casos, son anónimos porque lo que interesa es el valor didáctico de las obras y no el nombre del artista. El artista de la época trabaja dentro de límites concretos: los colores de los santos son determinados (virgen de azul y blanco, San José de verde y ocre) y hay un límite de mínima cantidad de piel que puede ser expuesta. Los materiales utilizados son la piedra, la madera y el estuco. La escultura del niño Jesús en Fox pág. 83 es un excelente modelo del arte mestizo con la ropa y los zapatos decorados con elementos indígenas y con la cesta de paja. La escultura en Quito es una actividad muy importante, porque los franciscanos construyen el Colegio de San Andrés que más tarde se convierte en un centro para los escultores del territorio. Asimismo, en Cuzco, Guatemala y Potosí tenemos talleres importantes que nos han dejado ejemplos de vírgenes con cara de indígena y adornada con plumas.

En la pintura también tenemos los mismos rasgos característicos aunque debemos dividirla en dos tipos, la oficial y la popular. La temática es, una vez más, la religión, o sea, los santos y las vírgenes. Los pintores utilizan los materiales que utilizan sus colegas europeos, es decir, frescos, óleo y acuarela. Los conventos se convierten en talleres para la difusión de los conocimientos artísticos. El manierismo europeo llega a América Latina e influye a los pintores que tratan de imitar los rasgos de este estilo. Los centros artísticos son de nuevo Quito, Cuzco y Potosí, puesto que la escultura y la pintura tienen un trayecto similar y un interés común. Conocidos pintores de la época son: José de Ibarra (1688-1756) y Miguel Cabrera (1695-1768). El primero es conocido como el Murillo mexicano y eso porque, si contemplamos a su obra Virgen del Apocalipsis, podemos detectar rasgos similares con la Inmaculada de Soult de Murillo (1617-1682). En la escuela quiteña destaca Miguel de Santiago (1626?- 1706) con sus pinturas con influencias de Zurbarán.

Sintetizando, el arte mestizo es un arte complicado con características de muchas culturas diferentes pero con su propia belleza e interés. El arte colonial es el producto de la imposición de una cultura ajena y de una forma de vida completamente diferente de la nativa. Sin embargo, la fusión de estos elementos tan distintos nos ha dado un arte sincrético y singular. La implantación del elemento social y cultural español y la obligación de eliminar todos los aspectos artísticos pasados, a mi parecer, no son completas, puesto que los rasgos nativos se ven claramente en el arte mestizo.

 

Bibliografía

 Crida, C., et. al., Πολιτισμός της Λατινικής Αμερικής, Πάτρα: ΕΑΠ, 2002.

Fox, A., Latinoamérica Presente y pasado, U.S.A.: Pearson, 2011.

Nikolopoulos, E., et. al., Πολιτισμός της Ισπανίας, Πάτρα: ΕΑΠ, 2001.

Segre, R., América Latina en su arquitectura, París: UNESCO, 1983.

Fuentes electrónicas

 “Catedral Santo Domingo”, 24-12-2013:

http://www.catedralsantodomingo.es/

 

 

Discurso de García Márquez e historia negada

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El discurso de Gabriel García Márquez y la historia negada

El discurso de Gabriel García Márquez (Colombia 1927) se considera como un texto circunstancial. El autor no es contemporáneo a los hechos que menciona. El texto va dirigido a un público amplio porque es el discurso que fue pronunciado durante la aceptación por el escritor de su premio Nóbel.

García Márquez toca diversos temas como: los datos de la crónica de las Indias, los conquistadores y la fiebre de oro, los presidentes hispanoamericanos y las guerras civiles y los exiliados. Gabo habla también de Europa y dice que la literatura latinoamericana no puede ser comprendida por los europeos porque no conocen la historia del continente. Según Gabo, el premio es para la realidad, ya que la literatura es la realidad (una realidad mágica).

La historia latinoamericana es una “de las páginas más emocionantes de la historia universal”[1](Vargas: 11); la multitud de las culturas que existían hasta la llegada de los europeos se perdieron y parece que le historia se reescribió de un modo conveniente.

Los españoles ocultaron la historia y por eso podemos hablar de “una historia perdida, una historia negada” (Ibídem: 11).  Siempre que hay una conquista los vencedores, además de la ocupación territorial, imponen su propia cultura y civilización. Por supuesto, cabe mencionar que la cultura maya no florecía sino era en declive, así como otras culturas, y por eso era más fácil para los españoles imponer la suya. El amalgama de las divinidades indígenas y de la Virgen y el Jesucristo (Vírgenes negras,…) son resultados de la fusión de las dos culturas (Ibídem: 79). Según García Márquez, “la violencia y el dolor desmesurados de nuestra historia son el resultado de injusticias seculares…”

La polémica sobre la “identidad latinoamericana” ha sido apoyada por muchos escritores y filósofos. En la Carta de Jamaica (1815), el libertador Simón Bolívar (1783-1830) dice: “no somos indios ni europeos, sino una especie intermedia…” (Malamud: 15). Según Bolívar, la fragmentación de América Latina es necesaria no sólo a causa de las guerras de emancipación y de la gran extensión territorial, sino también por la ausencia de una identidad continental.  Según José Martí (1853-1895), “Nuestra América” debe aprender su pasado porque “conocer es resolver” (Martí: 32).  José Martí resistió tanto la idea de una opresión estadounidense como la de una española. Asimismo, Tupac Amaru (1738-1781) era partidario de la independencia en un sentido más amplio; con la Gran Rebelión (1780) intentó cesar el sometimiento de los indios.

Francisco de Miranda (1750-1816), pionero de la emancipación latinoamericana, ambicionaba un país unido e independiente (había diseñado hasta la bandera de tal país). Leopoldo Zea (1912-2004), heredero idealista de Bolívar y Martí, reabrió el tema de la integración latinoamericana en el siglo XX. Aunque las fuerzas unificadoras son muchas, la meta es difícil de alcanzar por la diversidad cultural, étnica, histórica y territorial y porque, como dice Márquez, aún la búsqueda de esa identidad es difícil y brutal.

Sintetizando, el texto «La soledad de América Latina» que consiste en unas 2500 palabras toca temas ya tocados por una multitud de autores y héroes de América Latina. Todos aceptan que la historia del subcontinente fue y sigue siendo negada y la identidad latinoamericana es un tema que incluso hoy en día resulta contradictorio.

La soledad de América Latina

Hace once años, uno de los poetas insignes de nuestro tiempo, el chileno Pablo Neruda, iluminó este ámbito con su palabra. En las buenas conciencias de Europa, y a veces también en las malas, han irrumpido desde entonces con más ímpetus que nunca las noticias fantasmales de la América Latina, esa patria inmensa de hombres alucinados y mujeres históricas, cuya terquedad sin fin se confunde con la leyenda. No hemos tenido un instante de sosiego. Un presidente prometeico atrincherado en su palacio en llamas murió peleando solo contra todo un ejército, y dos desastres aéreos sospechosos y nunca esclarecidos segaron la vida de otro de corazón generoso, y la de un militar demócrata que había restaurado la dignidad de su pueblo. En este lapso ha habido cinco guerras y 17 golpes de Estado, y surgió un dictador luciferino que en el nombre de Dios lleva a cabo el primer etnocidio de América Latina en nuestro tiempo. Mientras tanto 20 millones de niños latinoamericanos morían antes de cumplir dos años, que son más de cuantos han nacido en Europa occidental desde 1970. Los desaparecidos por motivos de la represión son casi los 120 mil, que es como si hoy no se supiera dónde están todos los habitantes de la ciudad de Upsala. Me atrevo a pensar que es esta realidad descomunal, y no sólo su expresión literaria, la que este año ha merecido la atención de la Academia Sueca de las Letras.

 El discurso completo en 

http://papeldigital.info/lt/2014/04/20/01/paginas/044.pdf

 

Bibliografía

Malamud, C. et al., Historia de América Latina. Madrid: Editorial Universitas, S.A., 2003.

Martí J., Nuestra América. Caracas: Fundación Biblioteca Ayacucho, 1985.

Vargas, A., Ιστορία των Χωρών της Λατινικής Αμερικής.  ΠΑΤΡΑ: ΕΑΠ, 2002.

Fuentes electrónicas

“Francisco de Miranda”, 23-10-2013:

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/m/miranda.htm

“Leopoldo Zea”, 23-10, 2013:

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/z/zea_leopoldo.htm