Gabriel García Márquez, dos cuentos

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«Un día de éstos», «Un señor muy viejo con unas alas enormes»

Gabriel García Márquez (1927-2014) es el más conocido escritor hispanoamericano. En él observamos el influjo de Faulkner, Hemingway, Kafka y Green. Según el mismo Gabo, después de sus primeros libros “se sentía metido en un callejón sin salida y estaba buscando por todos lados una brecha para escapar”. Esta brecha resultó ser Juan Rulfo (1917-1986) y su libro “Pedro Páramo”[2]. Por otra parte, la sombra de García Márquez la vemos en muchos escritores, puesto que para ellos “ha sido un modelo literario” (Chang-Rodríguez, 2013: 562). La soledad, la muerte, el tiempo cíclico y el espacio entre la realidad y lo extraordinario son las constantes primordiales en su obra. La producción de García Márquez la podemos dividir en dos etapas, las obras que pertenecen a la primera etapa, o sea, antes de la publicación de Cien años de soledad (1967) y las obras que fueron escritas después.

El cuento “Un día de éstos” (Los funerales de la Mamá Grande, 1962) pertenece a la primera etapa. Es un cuento que destaca por su gran realismo (“precisión verbal”, “tono calibrado”) y por su simbolismo. El lenguaje es descriptivo y convencional con diálogos cortos (“Papá. Qué.”, “Siéntese. Buenos días-dijo el Alcalde.”). Por otra parte, la paradoja entre el dolor del pueblo y el del Alcalde se ve en “aquí nos paga veinte muertos, teniente”. Sin embargo, hay ciertas huellas de imprecisión; el título parece algo borroso y polisémico, ¿”un día de éstos” algo va a cambiar? o ¿la violencia político-social es algo grave, y “un día de éstos” el pueblo tiene que hacer algo por eso? Frases como “Dile que venga a pegármela” o “Tiene que ser sin anestesia” son también algo imprecisas. La primera, porque parece ser una amenaza-respuesta a la amenaza del Alcalde o porque el dentista entiende que no puede hacer algo diferente. La segunda, porque no nos lo deja claro si lo que dice el dentista es verdad o si lo hace para provocar más dolor al Alcalde. Por lo que se refiere a la simbología cabe mencionar al Alcalde como símbolo del poder político y al dentista como enemigo del Alcalde. La crítica social la podemos encontrar en la frase final del Alcalde “Es la misma vaina” que nos hace pensar en su indiferencia y en su manipulación política (Oviedo, 2013: 161-168).

El segundo cuento “Un señor muy viejo con unas alas enormes” (1968) pertenece a la etapa del Realismo Mágico y eso es evidente desde el título. El señor con las alas, un ángel quizás, que ha venido a vivir entre los seres humanos es el primer elemento mágico. Aunque no se da una explicación lógica para las alas, el elemento mágico no provoca asombro al lector, como por ejemplo en la frase “empezaron a nacerle en las alas unas plumas grandes y duras”. Sin embargo, la rareza del personaje es que se trata de un ángel viejo y no de un ángel típico (joven y divino). La aparición de “la mujer que se había convertido en araña por desobedecer a sus padres” cierra el círculo de los elementos principales del Realismo Mágico del cuento (Ibídem, 169-176).

Desde el párrafo inicial observamos una gran diferencia con el primer cuento, el lenguaje es más elaborado, hay una abundancia de adjetivos, sustantivos, sintagmas verbales que dan un tono distinto. El uso de adjetivos como “triste”, “enormes” y de participios como “nacido” hace el relato más descriptivo. Asimismo, la falta de diálogos es evidente en este cuento, todo lo que se da al lector es dentro de la descripción y no dentro del diálogo. Por un lado, desde el principio podemos observar que el marco escénico admite características humanas, “El mundo estaba triste desde el martes.” La cotidianidad de la vida está presente en todo el cuento a través de su realismo. Por otro, la comicidad impregna el relato con la interacción entre el “señor con alas” y los demás. La “vecina sabia” dijo que le dieran “cristales de alcanfor”, pero el “señor con alas” prefirió comer “papillas de berenjena” (Ibídem).

La gran diferencia entre los dos cuentos es la palabra “mágico”, ya que ambos cuentos son realistas, empero, el realismo del primer cuento tiene que ver con la situación político-social de la época, mientras que el realismo del segundo tiene que ver con los elementos mágicos, puesto que hablamos de Realismo Mágico. El simbolismo y el realismo, por una parte, lo burlesco, lo sobrenatural y lo cotidiano, por otra, son los rasgos característicos de los dos cuentos. Sin embargo, lo que más impresiona en el segundo cuento es esta sensación de lo escatológico y lo grotesco que subyace en toda la narración. No obstante, ambos cuentos tienen el sello personal del gran autor que nos dejó un sinfín de novelas, cuentos y artículos como legado literario universal.

 

[1] http://www.ciudadseva.com/textos/teoria/opin/ggm6.htm

[2] Ibídem.

 

Bibliografía

Chang- Rodríguez, Raquel, et. al. Voces de Hispanoamérica Antología literaria, U.S.A.: Heinle, Cengage Learning, 2013: páginas 516, 486, 487, 488, 489, 563-571, 589-592, 562.

Oviedo, José Miguel, Antología crítica del cuento hispanoamericano del siglo XX (1920-1980), Madrid: Alianza, 2013: páginas 273, 276-282, 157-168, 169-176, 243, 254. 

Gabriel García Márquez, “Asombro por Juan Rulfo”, visitado 23-1-2015

http://www.ciudadseva.com/textos/teoria/opin/ggm6.htm

 

 

 

Vanguardias latinoamericanas

Αποτέλεσμα εικόνας για vicente huidobroVicente Huidobro (1893-1948)

 

¿Vanguardias europeas o latinoamericanas?

Las vanguardias son el conjunto de los movimientos que desde Europa llegan a América Latina durante las primeras décadas del siglo XX. Aunque cuando hablamos de las vanguardias siempre tenemos en mente el Futurismo, el Cubismo, el Dadaísmo, el Ultraísmo, el Expresionismo y el Surrealismo, no hay que olvidar tanto el influjo del Parnasianismo y del Simbolismo como el del Romanticismo aún vigente en la época.

El inicio de la vanguardia lo podemos encontrar en Francia con Sainte-Beuve (1804-1869) que es el primero que utiliza el término ‘avant-garde’ para designar dicho movimiento. En la Europa del siglo XX surge una crisis espiritual por las atrocidades de la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Los artistas de la época entienden la necesidad de un cambio rechazando la Belleza, la Estética y el Arte del período anterior.

Por otro lado, América Latina está dentro de una turbulencia, una vorágine enorme a causa de las consecuencias de la ya mencionada Primera Guerra Mundial, de la Guerra Fría y del desplome de la Bolsa de Nueva York (1929). Los efectos económicos son catastróficos, y la inestabilidad político-social conduce a una gran crisis de identidad. Los intelectuales latinoamericanos optan por una ruta alternativa para poder expresar su sensibilidad. Enamorarse de París y viajar a Madrid es lo imprescindible para ellos. Asimismo, muchos europeos viajan a América Latina intercambiando experiencias y creando así dos vasos comunicantes entre sí. Los artistas de este período tratan de alejarse de la influencia europea, pero dentro de las corrientes europeas. Y aquí yace la gran paradoja de la época. Los latinoamericanos quieren cambiar su herencia europea y lo hacen dentro de esa misma. Sin embargo, los autores latinoamericanos buscan de nuevo su identidad histórico-cultural y también buscan compaginar lo moderno con lo indígena creando sus obras dentro de un concepto de mestizaje cultural.

La Revolución Mexicana de 1910, la Reforma universitaria del mismo año y el Ateneo de Juventud tienen la estampa de Ariel (1900), obra-testimonio “del espiritualismo americano” de José Enrique Rodó (1872-1917), pero a la vez constituyen la bandera de la nueva tendencia (Drosos, 2006: 31). Las revistas desempeñan también un papel muy importante en la difusión de las nuevas corrientes . En este punto, cabe mencionar que el modernismo de José Martí (1853-1895) y de Rubén Darío (1867-1916), y el Parnasianismo con su verso plástico y perfecto cansan a los poetas que buscan un verdadero viraje. Como podemos entender, la originalidad de la realidad americana, la particularidad geográfica, social e histórica y la búsqueda de una identidad propia hacen que las vanguardias americanas adquieran una noción totalmente diferente de las europeas.

Dentro de los vanguardistas latinoamericanos destaca Vicente Huidobro (1893-1948). Alrededor de 1912 Huidobro empieza a elaborar la teoría estética del Creacionismo. Según él, “El poeta es un pequeño Dios.” La arrogancia de esos versos originó una polémica con Pablo Neruda (1904-1973). Dentro de los versos de “El espejo de agua” podemos entender toda la teoría del Creacionismo. “Por qué cantáis la rosa, ¡oh Poetas! / hacedla florecer en el poema” (Huidobro, 1916: 11), un poema, según Huidobro, es una creación y, como consecuencia, un poeta es el creador de una realidad cada vez distinta, o sea, “un pequeño Dios”.  Huidobro destaca también por sus poemas-caligramas al estilo de Apollinaire (1880-1918). Otra gran figura vanguardista es Jorge Luis Borges (1899-1986) que trajo el Ultraísmo desde España a América Latina. El Ultraísmo hace uso de la metáfora y de los neologismos, anula todo tipo de ornamentos y elimina la rima. En la revista Ultra número 2 del año 1921 sale el poema “Aldea” que es su ‘manifiesto’ ultraísta: “Las esquilas reúnen la tristeza dispersa/ de los crepúsculos. El cielo está vacío./ Lápida de un silencio serio sobre el nihilismo/ ecuánime de la jornada.” (cvc.cervantes.es/literatura/aih/pdf/10/aih_10_3_085.pdf). Las ya mencionadas características son obvias en estos versos. César Vallejo (1892-1983) con su inclinación existencial que rompe con todo tipo de normas clásicas es otro vanguardista importante de la época. En la obra de Vallejo podemos adivinar la nostalgia de su patria y el sentimentalismo. Empero, podemos también captar su inspiración metafísica y su carácter polifacético. Pablo Neruda (1904-1973) es un poeta sui generis, puesto que durante su primer período tiene influencias vanguardistas de Huidobro con él que más tarde rompe de modo brusco; así que Neruda no se deja llevar por mucho del vanguardismo y pasa a otro mundo poético.

Sintetizando, las vanguardias en América Latina, aunque tienen influencias europeas, tienen también características propias, porque, como es lógico, la realidad americana es totalmente diferente de la europea. Así que los creadores americanos tratan de compaginar lo autóctono con lo extranjero, la visión americana con la europea, lo moderno con lo tradicional. A mi modo de ver, el mestizaje cultural y la eterna búsqueda de la identidad latinoamericana son los aportes americanos en un ‘invento’ europeo que no duró mucho pero tuvo repercusiones en las generaciones siguientes.

 

Bibliografía

Bellini, Guiseppe. Nueva historia de la literatura hispanoamericana, Madrid: Castalia, 1997.

Chang- Rodríguez, Raquel, et. al. Voces de Hispanoamérica Antología literaria, U.S.A.: Heinle, Cengage Learning, 2013.

Crida, Carlos, et. al. Πολιτισμός της Λατινικής Αμερικής, Πάτρα: ΕΑΠ, 2002.

Drosos, Dimitris. Modernismo vs. Arielismo: José Enrique Rodó. Madrid: Ed. Clásicas – Ed. Del Orto, 2006.

Huidobro, Vicente. El espejo de agua y ecuatorial, Buenos Aires: Orión, 1916, página 11.

Osorio, Nelson. Manifiestos, proclamas y polémicas de la vanguardia literaria hispanoamericana, Caracas: Biblioteca Ayacucho, 1988.

Pöppel, Hubert, et. al. Bibliografía y antología crítica de las Vanguardias, Madrid: Iberoamérica, 2008.

Vallejo, César. Los heraldos negros, Lima: Laberintos, 2007: página 79.

Καραγιώργου-Μπαστέα, Χριστίνα, et. al.  Λογοτεχνία Λατινικής Αμερικής ΙΙ, Πάτρα: ΕΑΠ, 2002.

Bibliografía electrónica

 

“El aprendizaje poético de Borges”, 25-10-2014: http://cvc.cervantes.es/literatura/aih/pdf/10/aih_10_3_085.pdf

 

“Pablo Neruda”, 26-10-2014:

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/n/neruda.htm

 

 

 

 

 

 

 

Las meninas

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Las Meninas: obra maestra

“Las Meninas” de Diego Rodríguez de Silva y Velásquez (1599-1660) es una obra pictórica (de la tercera etapa del pintor, la llamada madrileña), realizada en óleo sobre lienzo (1656). El título principal era “Retrato de la señora Emperatriz con sus damas y una enana” y se hallaba en el despacho real. Actualmente se encuentra en el Museo de Prado (Madrid).
El principal tema de la obra es una escena cotidiana de la Corte, con la infanta Margarita, sus meninas y un perro. Margarita ocupa el puesto central del cuadro. Reflejados en el espejo están dos personajes más, el rey Felipe IV y su segunda esposa, Mariana de Austria. En el fondo, hay una puerta abierta donde podemos ver al mayordomo José Nieto, una figura con mucha luz natural. Esta luz, junto con los colores, añade una noción de perspectiva en el cuadro. Otrosí, podemos contemplar un autorretrato de Velásquez que está pintando. Parece que la Infanta llega al taller de Velásquez y, como tiene sed, pide un vaso de agua. La obra, que es un conjunto detallado, se considera como una de las obras maestras del pintor. Cabe mencionar los colores oscuros y fríos pero ricos en tonos, la perspectiva lineal y aérea, la luz de diversos sectores de la habitación y la ligera y variada técnica. La obra fue elaborada para destacar la importancia de la pintura como arte liberal, la más noble de las artes. El cuadro es un retrato privado dirigido a la familia real y a sus familiares. El tenebrismo es la característica que destaca en esta obra. Otra obra de la misma etapa de Velásquez es “Las Hilanderas”.
El momento histórico es muy crucial. Unos diez años después del alejamiento de conde-duque de Olivares y la crisis causada por él; una crisis que conduce a la Guerra de los Treinta Años (1618-1648). La Paz de Westfalia (1648) y el tratado de los Pirineos (1659) impiden a España a ceder territorios a Inglaterra y a Francia; después de la sublevación de Cataluña (Corpus de Sangre, 1640) y unos cincuenta años antes del fin de la Casa de Austria (1700, Borbones). En pocas palabras una España en decadencia, pero, un rey amante de las artes, casi un mecenas. Un rey que recibe a Velásquez en su corte y que trata de mantener cierto orgullo, a pesar de los grandes problemas que atormentan su corte y su país. La obra trata de reestablecer el orgullo perdido de los Austrias.
Sumando, “Las Meninas” es una obra que se puede describir en unas pocas palabras: luz, espacio, ambiente, retratos, vida cotidiana, vida cortesana.

Bibliografía
Cámara, A. (coord.) Arte español para extranjeros. San Sebastián: Nerea, 1999.
Pérez, J. Historia de España. Barcelona: Crítica, 2006.
Rodríguez Milán, R. Guía Didáctica de Historia de España. Patras: EAP, 2001.
“Las Meninas”, 6-2-2013:
http://www.museodelprado.es/enciclopedia/enciclopedia-on-line/voz/meninas-o-la-familia-de-felipe-iv-las-velazquez/

“Las Meninas”, 6-2-2013:
http://www.artehistoria.jcyl.es/v2/obras/3.htm

Simeón Tsakiris: Guión piloto de cinta aislante

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TsakirisSymeon-PilotikoSenarioMonotikisTainias-Eikona-01b

Simeón Tsakiris

 

Guión piloto de cinta aislante

 

ÉRASE una vez una playa verdaderamente solitaria. allí salieron a dar su primer paseo los recién nacidos de una familia costera de aves. a veces delante guiando, a veces atrás empujando, a veces flanqueando, el papá y la mamá de la familia iban cambiando el ritmo de su marcha. se habían alejado de su nido en la roca verde, cuando el coche aparcó en la cima del sendero que une el asfalto con la playa de arena. los humanos y su parafernalia empezaban ya a dejar sus primeras pisadas en la arena, cuando la familia de las aves optó por asustarse y volver corriendo hacia su roca verde. pero hacia la misma roca verde y su sombra habían puesto rumbo también los pies de los humanos.

       los recién nacidos, reventados, no podían seguir el ritmo de papá y…

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Alexios Mainas: Paradise Lost

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Alexios Mainas

Paradise Lost

08-Epsilon-603px-Barcley_custom_corsetsE_svgN 1994 TENÍA dieciocho años, era un neopilus Adán, un pequeño burgués en la flor de toda mi ambigüedad, y el último de mi pandilla en bailar el blues. Todo pasó en casa de un amigo, Takis, en un edificio de viviendas- desde el balcón de la quinta planta se veía al fondo el monte Himeto, y al otro lado estaba la ciudad como un invisible susurro mitológico.

       Todos los muchachos llevábamos gruesas monturas de pasta, que ahora se han vuelto a poner de moda después de diecisiete años, y habíamos formado un corrillo en el ancho sofá amarillento de cuero resbaladizo junto al carrito de las bebidas, negociando entre cuchicheos con cuál de las vecinas de Takis íbamos a bailar. Las guapas estaban sentadas al otro lado de la vida, en un charco de luz de una lámpara triple y aunque estaban…

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Elisavet Grigoriadu: El pupitre al revés

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Elisavet Grigoriadu

El pupitre al revés

01-KappaIRANÓS y Laguretos le habían dado la vuelta al pupitre y lo sostenían sobre sus muslos, cuando entré en clase.

       Cinco pupitres a la izquierda, cinco a la derecha y en el medio el undécimo. Veintidós alumnos en quince metros cuadrados.

       Los alumnos que se sientan en los tres últimos pupitres no pueden salir, si no se mueve el pupitre del medio. Unas veces hacia un lado, otras, hacia el otro.

       De pelo denso y rizado Kiranós, de cara redonda como la luna Laguretos, los dos están obviamente cansados de hacer de porteros.

       Apañáoslas con las aulas que tenemos», dice el Director.       

       Una y treinta del mediodía, séptima hora de clase y tengo que ver qué recuerdan acerca de la inflación, para seguir con el desempleo.

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Un cuchillo, Nikos Kavadías

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Nikos Kavadías (1910-1975) poeta y escritor griego que escribió sobre el mar y los viajes. Para ser exactos, utilizó, en toda su obra, sus viajes como inspiración y metáfora que le ayudaron a escapar de las convenciones sociales de la época en la que le tocó vivir.

 

 

Un cuchillo
Nikos Kavadías

Sobre mí tengo siempre enfundado en la cintura
un viejo cuchillito africano de acero
como estos con los que suelen jugar los negros
se lo compré en Alger a un viejo tendero.

Recuerdo, como hoy, al viejo anticuario,
que se parecía a un viejo óleo de Goya,
de pie junto a sables largos y uniformes rotos,
diciendo las siguientes palabras con voz ronca:

“Este cuchillo, aquí, que tú quieres comprártelo
con historias raras la leyenda lo ha cargado,
y todos saben que los que alguna vez lo tenían,
cada uno a una persona suya ha matado.

Don Basilio mató con este a doña Julia,
a su hermosa mujer porque ella lo engañaba.
El conde Antonio, de noche, a su pobre hermano
con este cuchillo secretamente asesinaba.

Un negro a su pequeña enamorada por celos
y un marino italiano a un nostramo griego.
De mano en mano llegó hasta mis propias manos.
Tantas cosas vieron mis ojos, mas eso me da miedo.

Bájate y mira, un ancla y un escudo tiene,
no vale ni un cuarto, es ligero pues tócalo,
mas te aconsejaría otra cosa que compraras.”
¿A cuánto? Sólo siete francos. Si quieres, llévatelo.

Un estilete tengo enfundado en mi cintura,
que el capricho me forzó que mío lo hiciera,
y como a nadie odio en el mundo para matarlo,
tengo miedo alguna vez que hacia mí lo girara…

Su obra musicalizada por Zanos Mikrútsikos